Un pequeño guión en el bolsillo. Una cámara analógica en la mano. Un cerebro algo cansado por la intensidad de las últimas semanas. Y modelos, todos de confianza, dispuestos a crear ellos solos sus “personajes”. Una vez más, el experimento ha funcionado. Eso sí, la historia se ha construido sola, ante mi sorpresa.
Tras analizar las primeras fotografías de este nuevo proyecto no me ha quedado más remedio que rendirme ante la evidencia. Mi idea inicial ha quedado totalmente desplazada. Deseaba trabajar las dobles exposiciones, los contrastes, la luz que aporta el blanco y negro, mostrar “la otra cara”… Pero no, visto el resultado de las primeras sesiones de fotos, me rindo ante sus expresiones, posturas y colores. Los modelos han ganado “la batalla” sin saberlo.
Con Pulsió fui capaz de cerrar un guión, respetarlo y desarrollarlo. Ahora me enfrento a fotografías no esperadas, no imaginadas, pero deseadas y tan interesantes como las anteriores.
Llevo dos semanas sonriendo por unas pocas fotografías… Y lo que me queda…
