Alguien ha adivinado mi estado de ánimo actual. Un descarriado/a ha llegado a mi blog buscando “flema debido a la gastritis”.
FLEMA: Dícese de la mala leche común en los británicos llevada con orgullo y dignidad (como les ocurre a los españoles con la ignorancia). Vale, lo reconozco, mi mal humor está a punto de estallar. Apártense. Soy una bomba de relojería.
GASTRITIS: La frase con la que esa personita llegó a mi blog estaba muy mal formulada. Mi gastritis se debe a la flema y no al revés. Necesito vacaciones. O será mi estomago el que os dé los buenos días en lugar de mi boca.

