Por fin he empezado a ver las fotografías que hice durante la fiesta de Halloween. He de reconocerlo, ese tipo de eventos no son lo mío, pero una aguanta el tipo como puede…


Por fin he empezado a ver las fotografías que hice durante la fiesta de Halloween. He de reconocerlo, ese tipo de eventos no son lo mío, pero una aguanta el tipo como puede…


Adoro convertirme por unos momentos en una chiquilla, regresar a mi infancia y disfrutar de trabajos como el de Balakov. Los clásicos muñecos Lego con una historia “personal” más complicada y rica de lo normal. Para los que no pudimos tener de pequeños uno o varios juegos Lego, estas recreaciones de películas y conocidas fotografías es una maravilla. A mi, al menos, me hace bastante feliz…

¿Quién no ha tenido un juguete o peluche favorito?
Casi lloro cuando recibí este regalo. Por muchos motivos, todos ellos demasiado personales como para relatarlos aquí.
Lo mío nunca han sido las fotografías “decorativas” (aún menos sin un brefing de por medio). Así que este ha sido el resultado de una semana de búsqueda para poder vestir las paredes de mis familiares… Cuanto más amplio es el proyecto y más libertad te dan, más difícil es encontrar una idea… Sobre todo en mi caso, porque la cámara (o mis ojos) se desvían siempre hacia lo “oscuro”…
Ahora sólo queda que se decidan por unas pocas… Eso espero… Mientras, aquí os muestro algunas de las que he hecho.

Cada vez soy más analógica. Curiosa contradicción, puesto que me paso todo el día enganchada a un ordenador trabajando a mil por hora y disfrutado a pesar de todo (¿o se debe justamente a eso?). Por eso no me extraña que me apetezca participar en un proyecto como el de Mamá, no quiero tu Hasselblad. Un blog en el que unos cuantos frikis de la fotografía analógica nos hemos juntado para presentar y comentar una selección de nuestras imágenes.
¡Ah! Y por cierto, la pasada semana revelé las primeras fotografías de una cámara encontrada en el trastero de la casa de mis abuelos. Un artefacto de más de cincuenta años que desde hace unos treinta o cuarenta no se usa… Así han salido. Eso sí, la óptica dañada de esta cámara es utilísima para fotografiar “fantasmas”… y no digo más.

Poco importa que la exposición esté ya a punto de terminar… Al menos ahora sí puedo “demostrar” que estuve viendo mis fotos, jugando con ellas y disfrutado con el resultado final de ::Pulsió:: la exposición colectiva (junto Ángel Vilaplana, Carles Ribera Ivan Flores) que podrá verse hasta el 11 de julio en el Casal Ovidi Montllor de Alcoy.

Fotos: A. Giacomucci y S. Soler.
La fotografia és l’art de detindre el temps, de fixar el moment, de congelar un instant per sempre més. Suposa anar més enllà del simple esguard, de la mirada nua, per retindre allò que el propi flux de la vida ens oculta amb el seu pas. Mirar no és captar l’instant, sinó una successió d’impulsos que, siguem conscients o no, bateguen al nostre voltant. Però la fotografia té el poder de transgredir l’instant detingut per arribar a captar la pulsió de la vida. I així arriba a possibilitar el miracle de commoure. Creua la línia del testimoni, d’allò objectiu i innocu, per endinsar-se dins el territori de les emocions. Trascendeix la raó i envaeix la sensibilitat.
Me están sucediendo cosas muy bonitas en los últimos meses. Está siendo un año intenso en todos los sentidos y aunque el cansancio comienza a afectarme, el día de hoy es muy feliz para mi…
Una cosa menos. Un reto superado.
Estamos en plena cuenta atrás. Esta noche, Carles Ribera, Ángel Vilaplana, Ivan Flores y yo presentamos la exposición de fotografía ::PULSIÓ:: en el Casal Ovidi Montllor de Alcoy, a las 20 horas.
Es una lástima que no pueda ir y ver en directo el estreno de mis “dos hijos”: mis fotos y mi primer catálogo impreso. Mañana, eso sí, viajaré desde el espacio lunártico hasta la sala de exposiciones.
En cuanto pueda os cuelgo aquí las primeras imágenes de la sala y del catálogo.
Mientras tanto, visitad la web de ::PULSIÓ::